El Consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, informando de la modificación de las limitaciones durante el nivel 3 en la región. Foto: Esteban González

TOLEDO.- La "estabilización" de los datos de la pandemia de covid-19 en Castilla-La Mancha ha llevado al Gobierno regional a plantear una relajación de las medidas de contención vigentes hasta el momento, entre las que se encuentran la flexibilización y ampliación de aforos en el ámbito del ocio y la cultura, incluidos los espectáculos taurinos.

Espectáculos y espacios de diversa índole para los que se unifican criterios y se establece, en exterior, un aforo máximo del 60 por ciento en espacios abiertos en aquellas localidades en las que esté decretado el nivel 3 de medidas especiales.

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De este modo los espectáculos taurinos ganan un 10 por ciento de aforo -hasta ahora el máximo en nivel 3 era del 50 por ciento-, y aunque se suprime el número máximo de personas, sí continuará siendo obligatorio tener asiento asignado. Mismas condiciones se contemplan en el nivel 2, para el que se mantiene el aforo máximo del 75 por ciento.

En lo que respecta a cines y teatros, las nuevas medidas establecen para el nivel 3 un aforo máximo en interior será del 40 por ciento y en exterior del 60 por ciento. Cabe recordar que hasta ahora, cuando una localidad se encontraba sujeta a estas restricciones, el aforo máximo permitido era del 20 por ciento para interiores y 50 por ciento para espacios abiertos.

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También se modifican las limitaciones en este nivel 3 para las bibliotecas, que pasan también a un 40 por ciento en interior y un 60 por ciento del aforo en espacios abiertos.

Así lo ha señalado en rueda de prensa el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, quien ha insistido en que estas medidas fueron acordadas el domingo, en el marco de una reunión que mantuvo con el presidente García-Page, y que hoy han sido refrendadas por el Consejo de Gobierno.

Medidas junto a las que también se encuentra la reapertura del interior de los establecimientos de hostelería en nivel 3 de restricciones, así como la ampliación de aforos permitidos en eventos como bodas o comuniones, tal y como ya anunciaba este lunes el presidente del Ejecutivo regional, Emiliano García-Page.

Bares y restaurantes que en aquellas poblaciones que se encuentren en nivel 3, como la ciudad de Toledo, por ejemplo, podrán abrir el interior de los establecimientos con un 50 por ciento del aforo máximo permitido y en las terrazas hasta el 75 por ciento (tal y como hasta ahora establecían las medidas para el nivel 2).

Cambios que se combinan con la ampliación del número de asistentes a eventos en locales de hostelería. Así, en nivel 3, en el que hasta hoy estos eventos debían celebrarse en el exterior y con un máximo de 30 participantes, desde mañana se amplía a 60 personas en interior y hasta 100 en exterior.

Para el nivel 2 también se introduce una flexibilización, duplicando los asistentes permitidos en el interior de los locales, que pasa de 50 a 100 personas, y ampliándose en el exterior hasta 150.

Medidas todas ellas que han quedado recogidas en una resolución que será publicada esta medianoche en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, momento desde el que entrarán en vigor.

Desde el Gobierno regional destacan que con esta decisión se pretende "dar cabida a la recuperación socioeconómica", levantando para ello "parte de las restricciones", permitiendo así que también con nivel 3 "se pueda seguir manteniendo la actividad de ocio y cultural" tanto en interior como en exterior.

Pero junto a todo ello, esta resolución contempla otra serie de medidas que afectan a otros colectivos, como son los residentes en centros sociosanitarios. Y es que, según ha avanzado el consejero de Sanidad, a partir de mañana en las poblaciones con nivel 2 -situación en la que se encuentra casi el 80 por ciento de la región- los mayores que viven en residencias tendrán permitidas las salidas en su entorno. Una "normalidad" que "ahora nos podemos permitir en nivel 2", ha precisado el consejero.

Al margen de este documento quedan las fiestas patronales y romerías que en esta época del año dan comienzo, o eventos como el Corpus. Preguntado sobre la posibilidad de que este año sí se puedan celebrar, el consejero ha señalado que desde la Comisión de Salud Pública se está trabajando al respecto "a nivel nacional", aunque ha precisado que "al final serán los ayuntamientos los que decidan, con arreglo a la normativa vigente". Desde la comunidad autónoma, ha precisado, "aportaremos la normativa y las recomendaciones", pero "será el ayuntamiento el que tenga que decidir".

ESTABILIDAD EN LOS NÚMEROS

Cuestiones que quedan a un lado de las flexibilizaciones que esta noche entrarán en vigor, entre las cuales también se encuentran ampliaciones de aforos en materia de competiciones deportivas, que responden a la evolución epidemiológica que está teniendo la pandemia tras la Semana Santa y el cada vez mayor porcentaje de personas vacunadas.

En este sentido, Fernández Sanz ha subrayado la "estabilidad" de las cifras, "quizás un poco al alza" en los últimos días pero que dista completamente de la situación vivida tras las fiestas navideñas.

Algo que se ha constatado tras el análisis llevado a cabo la semana pasada respecto a la post Navidad y la post Semana Santa.

Así ha explicado que mientras que el 18 de enero, cuando se decretaba el nivel 3 de medidas especiales para toda Castilla-La Mancha, la incidencia acumulada a 14 días era de 1.066 casos/100.000 habitantes, a fecha de hoy se sitúa en 204 casos/100.000 habitantes; mientras que la incidencia acumulada a 7 días era entonces de 544 casos por 100.000 habitantes y ahora es de 93.

Diferencias también notables en cuanto a la capacidad asistencial, puesto que si en enero eran 150 las UCIs ocupadas a día de hoy son 63; y las camas hospitalarias con pacientes covid ascienden a 364, frente a las 1.278 que había el 18 de enero.

Números que "tienen que ver con la decisión de lo aprendido", puesto que el haber mantenido las restricciones, limitando la movilidad y los encuentros, ha permitido que no aumenten los contagios en el mismo modo tras la Semana Santa.

Todo ello unido al cada vez mayor porcentaje de castellanomanchegos que ya han recibido la vacuna, lo cual ha llevado al Gobierno regional a "reestructurar" su posicionamiento.

No obstante, y aunque la estabilización de los números ha permitido "relajar las medidas", el consejero de Sanidad ha advertido de que si se produce "un empeoramiento claro", se podrá volver a medidas "más restrictivas", ya que el anterior documento "se mantiene vivo".

CIERRE PERIMETRAL

Por otra parte, y preguntado sobre si el Gobierno regional se plantea un horizonte para levantar el cierre perimetral de la región, el consejero de Sanidad ha recordado su relación con el estado de alarma, el cual tiene vigencia hasta el 9 de mayo.

Para el Ejecutivo castellanomanchego "la mejor posición" será que el Gobierno central "tuviese a bien revisar los números de epidemiología", y si fueran "parecidos o los mismos" se mantuviera el estado de alarma.

No obstante, y puesto que "quizás no sea así", está claro que "Castilla-La Mancha no puede tomar decisiones respecto a los derechos fundamentales", de modo que "llegado ese momento, lo discutiremos".

"Sin estado de alarma no podremos, en principio, perimetrar", ha recalcado Fernández Sanz, por lo que llegado el caso habrá que tomar decisiones al respecto. En su opinión, "lo conveniente y sensato es esperar" y ver entonces "cuál es la situación epidemiológica, no solo en Castilla-La Mancha sino en toda España".