El presidente regional, Emiliano García-Page, ha señalado que los servicios públicos vuelven también situación "precovid". | FOTO: JCCM

TOLEDO.- Castilla-La Mancha da un paso más en el objetivo de ir "normalizando" la situación y desde este viernes -tras su aprobación el jueves por el Consejo de Gobierno en sesión extraordinaria y su publicación en el Diario Oficial a medianoche- se pondrá fin a buena parte de las restricciones que han estado vigentes en los últimos meses.

Restricciones para tratar de frenar el avance de la pandemia de covid-19, como la limitación de aforos y los horarios de cierre, o la prohibición del consumo en barra en la hostelería, son algunas de las medidas a las que se dirá adiós en apenas unos días en la región.

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Medidas sobre las que hoy ha concretado algo más el presidente de la Junta de Comunidades, Emiliano García-Page, quien durante el acto de entrega de los X Premios de Excelencia y Calidad en los Servicios Públicos, se ha referido a esta decisión como "un salto adelante importante".

De este modo, está previsto que este jueves durante la reunión de carácter extraordinario del Consejo de Gobierno -la cual se ha convocado un día después de la celebración del Consejo Interterritorial, en el que también se podrían tomar, entre otras, decisiones relativas a la ampliación de la administración de la tercera dosis a otros colectivos- se apruebe la supresión "por completo" de aforos en los espacios públicos, así como también de las limitaciones horarias, que a partir de ese momento quedarán supeditadas a las ordenanzas municipales vigentes, dependiendo del tipo de negocio o actividad.

Asimismo, ha detallado García-Page, también se suprimirá la restricción que hasta el momento no permitía el consumo en barra en los establecimientos hosteleros.

El presidente regional considera que esta apertura es algo que "podemos hacer", debido a la "tranquilidad" que ofrecen los datos sobre la evolución de la pandemia y la vacunación, las medidas adoptadas y "la cantidad de profesionales a los que hemos renovado el contrato para seguir vigilando de manera especial la pandemia", ha apostillado.

"No lo hacemos por política", ha querido aclarar García-Page, quien ha asegurado que se toma esta decisión porque a la ciudadanía, de la misma manera que se le ha exigido un esfuerzo, "se le tiene que evitar acostumbrarse al sacrificio permanente".

Y aunque se acabe con estas y otras limitaciones, las cuales "están complicando a sectores privados", el presidente regional ha recordado que todas las medidas de prudencia, el uso de mascarilla y la distancia social "seguirán siendo normales".

Por otra parte, el jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha explicado que también los servicios públicos van a volver "a la situación precovid", más allá de que algunos hábitos hayan cambiado o mejorado, lo cual quedará "para siempre".