El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, junto a su homólogo gallego, Alberto Núñez Feijóo, durante el Foro La Toja, celebrado en la localidad pontevedresa de O Grove. PeriódicoCLM

TOLEDO.- Criterios estables e igualdad efectiva en la prestación de los servicios públicos. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, insiste en apostar por un nuevo modelo de financiación autonómica que no se tenga que debatir cada cinco años y que tenga en cuenta los costes en las zonas despobladas.

Unas reflexiones que el dirigente regional ha realizado durante la celebración del III Foro La Toja, en el marco de una ponencia sobre financiación autonómica en la que también ha participado el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, su homólogo en la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

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Cuatro exponentes de lo que Page ha definido como "la franja moderada", con la capacidad de llegar a acuerdos más allá de las diferencias ideológicas y "mal que le pese a algunos". En ese sentido, Page ha comenzado su intervención asegurando que es "bastante más sencillo" que se pongan de acuerdo los presidentes autonómicos que en el Parlamento nacional.

"Anomalía democrática" que ha vinculado al hecho de que los barones regionales posean más autonomía política frente a sus propios partidos que la existente a día de hoy en el ámbito estatal, lo que les sitúa en una posición privilegiada para abordar el "difícil debate" de la financiación autonómica.

En primer lugar, porque va a comenzar una "época de vacas gordas" donde España va a recibir una importante cantidad de dinero a través de la Unión Europea. En ese sentido, García-Page ha advertido de "la tentación inmensa de confundir unos fondos con otros", además de pronosticar que se van a centrar más en discutir sobre "quién se lleva los fondos europeos" que en tratar el debate estructural de la financiación autonómica. "Soy pesimista en ese sentido", ha comentado.

Una discusión que ya se dio con los fondos covid, que ha entregado el Gobierno de España a las comunidades durante los últimos dos años para paliar el incremento de los costes derivado de la crisis sanitaria.

Sobre este aspecto, el presidente regional ha recordado que el Ejecutivo central terminó reconociendo que estos mismos fondos "representan los 16.000 millones mínimos para estabilizar el sistema autonómico", y se ha mostrado partidario de que el Estado continúe aportando dichos fondos al menos hasta que exista un nuevo sistema de financiación.

Por otro lado, Page ha sostenido que el debate siempre ha sido "incompleto" porque hasta el momento "solo se ha hablado de cómo gastar, cuando es más importante hablar de cómo ingresar" añadiendo que no ve posible en España un acuerdo sobre política fiscal porque "hay demasiada demagogia", incluso entre las comunidades autónomas.

Asimismo, el presidente ha defendido que el sistema de las autonomías "no se inventado para generar 17 economías diferenciadas, muchas de ellas irreales", y ha pedido a sus homólogos que "prediquen con la idea de la convergencia y la cohesión" de la misma forma que se le exige a la Unión Europea la creación de un espacio único.

PERIMETRAR LA IGUALDAD

En esa apuesta por la armonización, García-Page ha expuesto que todas las comunidades están de acuerdo con el concepto de igualdad, también a la hora de prestar los mismos servicios públicos a todos los ciudadanos sin importar dónde vivan.

El presidente ha puesto el ejemplo de Molina de Aragón, una comarca de apenas 7.000 habitantes en la provincia de Guadalajara, donde atender esa clase de servicios esenciales le "cuesta cuatro veces más que en Toledo".

Para garantizar que se ofrezcan unos mínimos para el conjunto de la población, Page ha planteado que se "perimetricen, se parametricen", argumentando que ahora "todo se mide en estadísticas", como la ratio de alumnos por aula o los tiempos de espera en la sanidad.

Por ello, ha planteado establecer un "estándar básico" que determine el coste efectivo de los servicios públicos y signifique claramente que "cuando hablamos de igualdad en la sanidad o la educación, el mismo criterio valga para Sabadell que para Jerez de la Frontera".

CAMBIAR UN SISTEMA PERVERSO

García-Page también ha manifestado la necesidad de avanzar hacia un sistema que financiación que tenga unos "criterios mucho más estables", los cuales se puedan revisar automáticamente conforme a unas variables al margen del "compadreo político", y en los que se determine lo que le toca gestionar a cada nivel de la administración.

El presidente se ha mostrado muy crítico con el modelo de financiación vigente, calificando de "absurdo" e "imposible" que se tenga que revisar cada cinco años en un país que "vive de lo provisional" y donde las legislaturas solamente duran cuatro años.

"Esto lo diseñó alguien muy perverso", ha añadido Page, quien ha concluido su quejas afirmando que el sistema de financiación autonómica "no ha funcionado ni va a funcionar" mientras no se cambie.

CONTRA PATRIMONIO Y SUCESIONES

En materia fiscal, Page ha llegado a coincidir con el presidente gallego, que en su turno de palabra ha rechazado que se obligue a la Comunidad de Madrid a cobrar el impuesto de patrimonio. A su juicio, la solución pasa por suprimirlo.

"Coincido completamente con Feijóo", le ha respondido Page, comentando que el impuesto de patrimonio en Castilla-La Mancha "solo significan siete millones míseros de euros", además de recordar que la mayoría de comunidades lo tienen exencionado al 95 por ciento.

"Más grave" le parece que se aplique el impuesto de sucesiones, que aporta unos ingresos de unos cuarenta millones de euros a las arcas de la comunidad autónoma. "Ya bastante es que la gente decida dónde morirse", ha declarado el presidente.

Sin embargo, se ha mostrado más crítico con Isabel Díaz Ayuso que su homólogo gallego, acusándola de hacer "demagogia fiscal para que se bajen todos los impuestos" al tiempo que pide más dinero al Estado. "Está rompiendo el país, y encima para nada", ha finalizado Page.