El Ministerio insta a Enresa a ceder gratuitamente los terrenos y edificios asociados al proyecto del ATC de su titularidad.

TOLEDO.- La renuncia definitiva del Gobierno de España a la construcción del cementerio nuclear en la localidad conquense de Villar de Cañas ya es oficial. Tras el acuerdo adoptado por el Consejo de Ministros el pasado 27 de diciembre, por el que se dejaba sin efecto la designación de este municipio para albergar el almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares, este martes el Boletín Oficial del Estado (BOE) publica la resolución de la Secretaría de Estado de Energía que recoge las instrucciones necesarias para el abandono del proyecto.

Resolución que se adopta tras la aprobación del Séptimo Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR) por el que se descartaba la opción de construir un único almacén temporal centralizado y se apostaba por la instalación de siete almacenes temporales descentralizados en los emplazamientos de las centrales nucleares, para las que también se establecía un calendario programado de cierre entre 2027 y 2035.

La resolución publicada hoy en el BOE insta a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), a desistir de todos los procedimientos iniciados y vinculados al proyecto de construcción del ATC, en particular los de autorización previa, autorización de construcción y evaluación de impacto ambiental de proyecto, para proceder a su terminación ordenada.

Asimismo, se solicita a Enresa que adopte los acuerdos oportunos para llevar a cabo la cesión gratuita de la propiedad de los terrenos y edificios de los que sea titular en el municipio de Villar de Cañas vinculados al proyecto del ATC, al no resultar necesarios para los fines de servicio público que esta entidad tiene encomendados.

Una cesión que, precisa la resolución, solo podrá hacerse a favor de la Administración General del Estado, de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, de entidades locales de la provincia de Cuenca o de fundaciones públicas de dichas administraciones "exclusivamente para la realización de fines de utilidad pública o interés social de su respectiva competencia".

Cabe recordar que tras el acuerdo del Consejo de Ministros de 30 de diciembre de 2011, por el que se designó a Villar de Cañas para albergar el cementerio nuclear y su centro tecnológico asociado, Enresa procedió a la adquisición de los terrenos necesarios para llevar a cabo el proyecto y construyó los edificios destinados a viveros de empresas, oficinas y servicios, y naves industriales. Terrenos e inmuebles que ahora la empresa pública deberá ceder.

Asimismo, se iniciaron los procedimientos administrativos para la obtención de las autorizaciones necesarias del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para la ejecución y puesta en funcionamiento del ATC. Procedimientos de los cuales ahora se le insta a desistir.

"UN TRIUNFO DE ESTA TIERRA"

Un carpetazo definitivo al proyecto del que se ha felicitado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, a través de un mensaje en la red social X, donde ha subrayado que la "renuncia" al proyecto del ATC en Villar de Cañas es "un triunfo de esta tierra".

Page, que se encuentra de viaje en China, encabezando una delegación de la que forman parte también los representantes de los agentes sociales en la región, ha subrayado que el basurero nuclear "no genera inversión ni empleo", sino que "lo espanta". A lo que añade: "Tenemos una alternativa de futuro con la energía limpia", aludiendo así al proyecto apuntado ya en 2019, tras el encuentro mantenido en Toledo entre el presidente regional y la ministra Ribera, en el que se analizó el futuro del ATC, cuya construcción llevaba ya paralizada algo más de un año.

Iniciativa sobre la que a finales de 2022 el vicepresidente regional, José Luis Martínez Guijarro, señalaba que supondría una inversión de alrededor de 800 millones de euros y la creación de un centenar de puestos de trabajo estables.

Martínez Guijarro, a través de las redes sociales, ha agradecido hoy a la ministra Teresa Ribera el "carpetazo definitivo al cementerio nuclear" que publica el BOE.