TOLEDO.- El Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares proyectado en la localidad conquense de Villar de Cañas es el principal interés del Ejecutivo de Mariano Rajoy en Castilla-La Mancha para este 2018. Así se deduce del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para este año presentado por el Gobierno de España, que de los 589 millones de inversión que anuncian para la región, casi 145 van destinados únicamente al cementerio nuclear, es decir, el 24,5 por ciento del total. 

Se trata de más del 70 por ciento de la inversión prevista para la provincia de Cuenca, a la que proponen destinar 205 millones en su conjunto, de los cuales 144,5 irán destinados al silo nuclear. Una muestra del 'impulso' que desde el Ejecutivo, del que forman parte la expresidenta autonómica María Dolores de Cospedal y el diputado por Cuenca Rafael Catalá, pretenden dar al ATC tras haber quedado reducida a 10 millones en los presupuestos de 2017. 

Una cifra con la que se compensa el 'recorte' del ejercicio pasado, y se supera la previsión planteada en 2015 que estimaba para este 2018 una inversión de 175 millones. 

Un paso de 10 a 145 millones que desde el Gobierno de Castilla-La Mancha ha sido criticada, al mostrar así que para el Ejecutivo de Rajoy la ”única apuesta” para la región es el cementerio nuclear, una instalación sobre la que pesan ”enormes dudas y sospechas” en materia de seguridad nuclear. 

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Así lo manifestaba el portavoz del Gobierno castellano-manchego, Nacho Hernando, quien que a los problemas de seguridad se suman también otros de tipo urbanístico y medioambiental, que impiden el desarrollo del ATC en la provincia de Cuenca. Por ello cree que, si ”a sabiendas” de todo ello el Gobierno de España insiste y multiplica exponencialmente la partida presupuestaria para el cementerio nuclear, ”tiene que dar muchas explicaciones”. 

No obstante, confían en que el Gobierno central ”sea consecuente con su costumbre” y no llegue a ejecutar los PGE en esta materia, puesto que en 2017 solo se ejecutó el 36 por ciento y en 2016 el 26,5 por ciento. 

Pero no solo esta cifra alimenta las dudas sobre el proyecto, sino que también ”camufla” el dato real de inversiones previstas en Castilla-La Mancha, puesto que en realidad son 4 millones menos que los contemplados en el presupuesto de 2017.  

En este sentido ha criticado el ”indignante” agravio comparativo que tiene Castilla-La Mancha en estos presupuestos para 2018, al haber quedado reducida la inversión prevista a 296 millones, de los cuales el 65 por ciento –192 millones- no son ”inversiones” reales, sino mantenimiento de carreteras. 

Desde el Partido Socialista consideran así que se trata de una nueva ”traición” de los populares a la provincia de Cuenca y a Castilla-La Mancha, que se produce entre los aplausos no solo de Cospedal y Catalá, sino también de otros responsables políticos del PP, como el presidente de la Diputación Provincial, Benjamín Prieto; la también diputada nacional María Jesús Bonilla, y la subdelegada del Gobierno en la provincia, María Lidón. 

Los socialistas critican el incumplimiento del Gobierno de Rajoy de sus promesas con Castilla-La Mancha puesto que, de los 325 millones para inversión de la Administración General del Estado prometidos en los anteriores presupuestos para este año, la realidad es que serán 296, incluso 4 millones menos que los presupuestados en 2017. Un nuevo 'recorte' a Castilla-La Mancha que ya el año pasado sufrió uno de los ”peores presupuestos de su historia”, tal y como recordaba en su cuenta de Twitter el secretario de Organización del PSOE regional, Sergio Gutiérrez, aunque para lo que no existan restricciones sea para el cementerio nuclear en Cuenca, para el que sí reservan 145 millones. 

En esta misma línea se pronunciaba hoy la vicesecretaria y portavoz del PSOE regional, Cristina Maestre, para quien los PGE para Castilla-La Mancha ”son los de las mentiras” ya que las inversiones que contemplan son muy inferiores a las que se realizaron en la etapa de gobierno de Zapatero. 

Y es que, explicaba Maestre, frente a los 922 millones que recibió la comunidad autónoma en el último presupuesto elaborado por el anterior gobierno socialista, en el año 2011, la inversión total prevista para este 2018 se sitúa en 589 millones. Unos presupuestos ”claramente perjudiciales” para Castilla-La Mancha, en los que además ”la única inversión que crece es la del basurero nuclear”. 

UN INSULTO A CASTILLA-LA MANCHA

Por su parte desde Izquierda Unida, su coordinador regional, Juan Ramón Crespo, considera ”un insulto” a Castilla-La Mancha ”que nos traigan la basura radioactiva al ATC de Cuenca”. 

Asimismo subraya que es falso que sean ”sociales”, tal y como se argumenta desde el Gobierno por la subida del 3 por ciento de las pensiones contributivas que oscilan entre 100 y 350 euros, o por la subida de las pensiones de viudedad, algo –ha recordado- que obedece a una ley de 2011, cuya aplicación ”lleva siete años de retraso”. 

Del mismo modo también calificaba a estos presupuestos como ”tramposos” puesto que ”tienen que conllevar la ejecución de los anteriores” y sin embargo, en los del año pasado ”hay partidas que aún no se han ejecutado”. 

LA ALARGADA SOMBRA DE COSPEDAL 

Desde Podemos Castilla-La Mancha por su parte, creen que la inversión prevista para el silo nuclear demuestra que ”la sombra de Cospedal es alargada” en la región. Así lo señalaba la secretaria de Organización de la formación morada, quien ha vuelto a mostrar el desacuerdo de su partido con este proyecto y el interés de ”algunos” en que ”Castilla-La Mancha sea un basurero”. 

Así, les llama la atención que la cuantía que más aumenta para la comunidad autónoma en estos PGE sea la destinada al ATC y es que, subrayaba, ”algo que lleva la palabra 'cementerio' no puede traer avances a una tierra”. 

LA PLATAFORMA DESMIENTE A GREGORIO 

Pero no todos coinciden en este diagnóstico, como es el caso del delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, quien este martes no dudaba en defender esta inversión que, en su opinión, responde a ”una obra necesaria para España”. 

En este sentido Gregorio señalaba que el silo nuclear es ”una obra que todos los países con centrales nucleares tienen”, al tiempo que aseguraba no entender que haya quien esté en contra del ATC ”y prefieren que haya un ATC en miniatura en cada central nuclear”.  

Manifestaciones de Gregorio a las que no se ha hecho esperar la respuesta por parte de la Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca, desde la que desmienten que el ATC sea una obra que todos los países nucleares tienen. En este sentido, han rebatido las afirmaciones del delegado del Gobierno con datos, recordándole que por ejemplo Estados Unidos, ”el país más nuclearizado del mundo” no cuenta con este tipo de instalación, al igual que otros estados como Canadá, República Checa o Lituania. 

Países que sí disponen de una serie de almacenes en seco, con contenedores junto a las centrales nucleares, similares a los que España tiene en Trillo o Ascó, y que en breve también tendrán Garoña y Almaraz. 

Consideran que los millones destinados al ATC ”cuando todavía no tiene ninguno de los, al menos, cinco permisos necesarios para su construcción y operación” obedecen únicamente a ”lógicas relacionadas con dar satisfacción a las empresas eléctricas que pretenden prolongar el funcionamiento de las centrales más allá de los 40 años”, por una parte, y por otra ofrecer a las grandes constructoras ”una jugosa obra pública en momentos de baja licitación”. 

Su portavoz, María Andrés, lamenta que se ”ningunee” así a Castilla-La Mancha, inflando los presupuestos en conceptos que ”no necesita” y que se ”engañe” a sabiendas de que el silo nuclear es una infraestructura ”cara e innecesaria”. 

Para el próximo 13 de mayo la Plataforma contra el Cementerio Nuclear de Villar de Cañas ha organizado su novena marcha, para la cual ya se han comenzado a programar autobuses.