Barriada de "El Bombo", donde vivía la familia implicada en los sucesos, en el municipio manchego de Tomelloso. GOOGLE MAPS

CIUDAD REAL.- El inicio de la semana en la localidad ciudadrealeña de Tomelloso ha estado marcado por un trágico suceso en el barrio de El Bombo, una zona empobrecida que forma parte del extrarradio de la ciudad, en una de cuyas viviendas una mujer agredía con arma blanca a un hombre. Un apuñalamiento que, tal y como se ha conocido después, se producía apenas un mes después de que una denuncia por malos tratos, con ambos también como protagonistas, llegara al juzgado.

El suceso tenía lugar este lunes a primera hora de la mañana, en el domicilio que ambos habían compartido hasta hace unas semanas, y poco después la Guardia Civil detenía a la mujer como presunta autora del apuñalamiento de su expareja, un hombre de 35 años, que tenía que ser trasladado al hospital del municipio para ser sometido a una intervención quirúrgica debido a las dos heridas punzantes que tenía en el cuerpo.

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La titular del Juzgado de Primera Instancia en Instrucción número dos de Tomelloso decretaba un par de días después prisión provisional y sin fianza para la presunta autora de los hechos, que se acogía a su derecho a no declarar, y a la que se imputa un presunto delito de intento de homicidio.

Pues bien, tras lo que podría relacionarse en un principio con una reyerta de una barriada marginal de la periferia, se podría encontrar un supuesto maltrato que la mujer había denunciado semanas antes.

Tal y como publicaba este jueves el diario Lanza, la mujer acusó a su antigua pareja en el mismo juzgado que la ha encarcelado de "episodios continuados de violencia" machista. El pasado 25 de marzo, la presunta víctima, convertida ahora en agresora, interpuso una denuncia, primero ante la Benemérita y posteriormente en los tribunales de Tomelloso.

Según recoge dicha publicación, el abogado que la asistió en el primer juicio, Eduardo García Villajos, del turno especial de Violencia sobre la Mujer de Ciudad Real, asegura que la mujer "no le parecía una persona violenta", y que su perfil se asemeja más al de "una víctima que ha soportado maltratos, humillaciones y vejaciones que casi le daba vergüenza contar".

La presunta víctima relató los episodios de maltratos que supuestamente habría sufrido por parte de su expareja, con la que tiene dos hijos en común. Sin embargo, no aportó en el juicio ningún parte de lesiones ni las declaraciones de testigo alguno.

Ante esta tesitura, en la que solo se tenían como prueba las palabras de los que un día fueron compañeros sentimentales, el juzgado dictó un acto de sobreseimiento. El abogado de la mujer encarcelada recurría la resolución ante la Audiencia Provincial de Ciudad Real y el propio juzgado tomellosero.

La familia ya había sido asistida por el Área de Servicios Sociales de Tomelloso, que habría tenido constancia de los malos tratos por los que supuestamente habría pasado esta mujer. Por ahora, el caso sigue en manos de los tribunales.