El presidente de la Junta, Emiliano García-Page en el acto de homenaje a la comunidad educativa de Castilla-La Mancha. Foto: Esteban González

ALBACETE.- El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vuelto a poner en entredicho la efectividad de los indultos a los presos independentistas a la hora de destensar el clima político en Cataluña y en clave nacional, en la que es ya una posición conocida y avalada por una gran parte de los habitantes de la región.

En un acto de homenaje a la comunidad educativa de Castilla-La Mancha, Page ha hecho referencia al anuncio del presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, en el que ha avanzado que mañana propondrá al Consejo de Ministros aprobar la medida de gracia a los nueve líderes condenados por el 'procés'.

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El dirigente regional se ha presentado en el acto con un brazo vendado a causa de un accidente doméstico, algo que ha aprovechado para bromear al respecto y vincular su estado de salud con su desacuerdo con los indultos. "De mañana lo que menos me va a doler va a ser la mano, me dolerá todo el cuerpo", ha comentado Page.

También ha trasladado también su "impresión" de que el paso dado por Sánchez puede servir para iniciar otro curso en el panorama político, deseando que "ojalá mañana se pueda empezar un curso en el ámbito de la convivencia distinto".

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Page ha continuado hablando sobre el inminente perdón a los presos catalanes, del que espera que sirva para que "entiendan cuál es el único camino posible", aunque ha advertido que "cada vez que se les levanta la barrera es para avanzar unos metros más en el camino imposible".

Unas declaraciones que se unen a las ya realizadas en mayo, cuando el presidente afirmó, en un tono más duro con el Ejecutivo central, que el indulto "sería uno de los más graves errores de la democracia".