Sede de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, donde se está llevando a cabo el juicio. GOOGLE MAPS

CIUDAD REAL.- Este martes se sienta de nuevo ante el banquillo de la Audiencia Provincial de Ciudad Real un joven de Tomelloso que abusó sexualmente de su cuñada cuando esta tenía solamente 14 años y él 20. Es el segundo intento de juicio, después de que en abril se suspendiera al no comparecer ni la menor ni su madre, que esta vez han solicitado declarar por videoconferencia.

Según se indica en el escrito de acusación, los hechos ocurrieron entre septiembre y noviembre de 2018, cuando D.M.M. mantuvo numerosas relaciones sexuales completas con la hermana de su esposa, que vivía en una casa contigua. Cada vez que quería tener relaciones, mandaba un mensaje al teléfono de la menor, que acudía al domicilio aprovechando que su hermana no se encontraba en la vivienda.

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El fiscal señala que en al menos cuatro de las ocasiones en las realizaron el coito, el proceso penetró vaginalmente a la menor sin usar preservativo, hasta eyacular en su interior. En ninguna de las relaciones existió violencia o intimidación, aunque el ministerio público matiza que "el consentimiento de la menor estaba viciado dada su escasa edad".

Los hechos fueron denunciados por la madre de la menor el 27 de noviembre de 2018, momento en el que el procesado fue detenido en Denia (Alicante), donde vive actualmente con su esposa y dos hijos. El juzgado de Instrucción número 3 de la localidad alicantina dictó un auto al día siguiente, en el que se determinó que el acusado no pudiese aproximarse a menos de 300 metros de la menor, ni comunicarse con ella.

En abril se produjo el primer intento de juicio en la Audiencia Provincial, al que solamente se presentó el acusado y la defensa. Entonces sostuvieron que D.M.M. desconocía que el consentimiento de la menor no fuera válido, al tratarse de un joven de 20 años sin estudios y escaso nivel cultural.

El abogado defensor entonces aseguró que la presunta víctima de los abusos era incluso más madura que el procesado, recordando además que la denunciante actualmente está emancipada, casada y es madre.

El fiscal entiende que los hechos son constitutivos de un delito continuado de abusos sexuales, tipificado en los artículos 74 y 183 del Código Penal, por el que pide once años de prisión para el procesado, su inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, y que se le prohíba comunicarse con la víctima y aproximarse a menos de 300 metros de ella durante 12 años.

También demanda que esté en libertad vigilada una vez cumplida la condena, consistente en la prohibición de comunicación con la víctima y de aproximarse a menos de 200 metros, a su domicilio o a cualquier otro lugar frecuentado por ella durante cinco años, así como a que se le obligue a someterse a un curso de reeducación sexual y a que la indemnice con 8.000 euros por los daños morales que le ha ocasionado.