María Dolores de Cospedal a la salida este martes de la Audiencia Nacional. - EFE

MADRID. - La ex secretaria general del PP y expresidenta de Castilla-La Mancha María Dolores de Cospedal ha vuelto a reconocer este martes ante el juez que se reunió unas seis veces con el excomisario José Manuel Villarejo, pero no recuerda que en ninguna de ellas hablasen del abogado del extesorero del partido Luis Bárcenas o del caso Gürtel.

Cospedal ha acudido este martes a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en una pieza separada del caso Villarejo que gira en torno a las supuestas presiones que habrían sufrido Bárcenas o su abogado Javier Gómez de Liaño de "terceras personas vinculadas" al PP para que "no salieran a la luz informaciones comprometedoras o perjudiciales" para la formación sobre el caso Gürtel.

Unas presiones de las que la ex número dos de Mariano Rajoy en el partido se ha desvinculado al reiterar que no recuerda haber hablado nunca con Villarejo sobre este letrado ni saber quién pagaba la defensa de Luis Bárcenas.

Si en la investigación sobre el caso Kitchen de espionaje a Bárcenas, en la que estuvo imputada unos meses aunque finalmente fue archivada la causa al descartar el juez su "liderazgo ideológico", Cospedal admitió haberse reunido con Villarejo unas tres o cuatro veces, este martes ha señalado que estuvo con el excomisario en unas seis ocasiones en la sede del PP, en la madrileña calle Génova, y en su condición de secretaria general.

Lo hizo, ha reiterado, porque en esa época llegaban informaciones que apuntaban a que había mucha gente que quería perjudicar al partido y Villarejo era una persona que tenía mucha información, pero no recuerda que hablasen del abogado de Bárcenas.

En un principio, según las fuentes, también ha negado que conversasen sobre el caso Gürtel, si bien más tarde ha dicho que no lo recordaba.

Y si la expresidenta castellanomanchega ha modificado en esta declaración su versión sobre el número de encuentros que habría mantenido en la sede de Génova con el excomisario Villarejo, también su testimonio de hoy contrasta con las manifestaciones que realizaba en febrero de 2010, cuando ella misma en rueda de prensa llegó a reconocer que la defensa de Bárcenas la pagaba el PP.

Durante su comparecencia, que ha durado una media hora y en la que el juez no le ha formulado ninguna pregunta, Cospedal tampoco ha recordado que hablase con Villarejo del considerado líder de la mafia ruso-georgiana Zakhar Kalashov, a quien también defendía Gómez de Liaño y que aparece en las agendas del excomisario, donde venían anotaciones sobre "unos posibles pagos" que "supuestamente habría recibido" este letrado de su cliente.

El propio Villarejo, que declaró ayer ante el juez, sugirió ante los medios que "probablemente" hablase con Cospedal de Kalashov en alguna de las "muchas" reuniones que mantuvieron.

La también exministra de Defensa y expresidenta de Castilla-La Mancha sí que ha admitido conocer al abogado Javier Iglesias, que defendió al extesorero del PP Álvaro Lapuerta, ya fallecido, y ha apuntado que coincidió con él alguna vez en la sede del partido, al tiempo que ha negado haberse reunido con ningún abogado de Bárcenas.

Cospedal ha reconocido también una reunión con el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, pero únicamente para abordar cuestiones de candidaturas electorales; y ha admitido haber coincidido asimismo con el ex número dos de la Policía Eugenio Pino, pero no ha recordado en qué contexto, añaden las fuentes.

Ambos están acusados por la operación Kitchen, un supuesto espionaje a Bárcenas y su familia para sustraerle documentos de Gürtel perjudiciales para el PP, en el que el juez Manuel García Castellón no vio indicios contra Cospedal y acabó sacándola de la investigación.

No obstante, cabe recordar, el pasado mes de octubre, Pino -para quien la Fiscalía pide 15 años de prisión y 33 de inhabilitación-, solicitaba que Cospedal testificara en la causa por el espionaje a Bárcenas, así como Ignacio Cosidó, antiguo director general de la Policía; Manuel Vázquez, jefe de la UDEF en el momento de los hechos; y José Santiago Sánchez, que fuera comisario general de la Policía Judicial.

En su declaración, instada por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional a petición de Gómez de Liaño, Cospedal ha confesado desconocer por qué ha tenido que comparecer y ha asegurado que no conoce a ninguno de los investigados en este procedimiento.