García-Page junto a 'Gonzo', durante la grabación del programa el pasado lunes en Toledo. - JCCM

TOLEDO.- Asegura que habría dejado su acta de diputado si hubiera tenido que votar en la investidura a Pedro Sánchez y defiende su lealtad al programa electoral del Partido Socialista; no puntúa con más de un 2 su relación con el presidente del Gobierno en lo que se refiere a política nacional y territorial, pero asegura no ser nacionalista español, al tiempo que insiste, aunque no le crean, que si cayese Sánchez, "bajo ningún concepto" daría la batalla para ser el próximo secretario general del PSOE y candidato a las elecciones. Eso sí, vuelve a insistir en la idea de que si se convocara un referéndum de autodeterminación en Cataluña, lo recurrirá ante el Tribunal Constitucional con carácter previo.

Son algunos de los mensajes que ha dejado la entrevista colectiva que un grupo de ciudadanos, junto al periodista Fernando González 'Gonzo', realiza al presidente de Castilla-La Mancha y secretario general del PSOE en la región, Emiliano García-Page. De este modo, bajo el título 'Escucha, García-Page', el programa 'Salvados' de La Sexta, se acerca quien presenta como "la voz más crítica dentro del PSOE" con Pedro Sánchez tras la investidura.

Una entrevista en la que García-Page insiste en la idea que de en el caso de que se llegara a convocar un referéndum de autodeterminación, y por extensión, "todo referéndum que no sea para cambiar o modificar la Constitución", lo recurrirá ante el Constitucional. Un planteamiento que el presidente de Castilla-La Mancha ya realizaba el pasado mes de abril, a raíz de unas declaraciones del president de la Generalitat, Pere Aragonès, en las que señalaba su intención de convocar un referéndum de independencia en 2024. Entonces Page lo calificaba como algo "imposible", pero advertía que de llegar a producirse, sería "el primero" en recurrirlo.

No obstante, ha precisado que en acuerdo alcanzado con Junts la convocatoria de un referéndum no está incluida, ya que "en ese pacto, Puigdemont firma que acepta un referéndum en toda España y el PSOE dice que no está de acuerdo".

Durante la entrevista, García-Page volvía a reiterar su oposición a la amnistía, mostrándose escéptico sobre las posibilidades de que esta pueda ayudar a la reconciliación entre Cataluña y el resto de España, puesto que "los que se van a beneficiar dicen que volverán a las andadas"; "los mismos que se benefician son los que la votan para sí mismos", y porque "la amnistía era declarada por el Gobierno de España como inconstitucional. Cuando se indultó no cabía en la Constitución, y ahora cabe".

En esta línea, el jefe del Ejecutivo castellanomanchego volvía a señalar al expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, como el "desencadenante" de lo sucedido en 2017 en Cataluña, tanto la aplicación del artículo 155 como el "quebranto constitucional evidente" en otoño de aquel año.

Cuestiones sobre las que García-Page se siente "en la obligación de hablar", por llevar muchos años en el PSOE y además "tener responsabilidades orgánicas". Así, explicaba, hace dos meses pidió a Sánchez "una reunión tranquila para hablar" al respecto, aunque esta no se ha producido, "se ve que está muy ocupado", apostillaba el barón socialista.

En este sentido, cabe recordar que ya antes de la investidura, en el Comité Federal del PSOE García-Page expuso los motivos de su rechazo a la amnistía, asegurando que "chocaba" con los valores del partido, al tiempo que subrayaba la necesidad de "tener los límites claros".

Pese a las críticas, el político toledano asegura que de él "lo que no va a conseguir nunca la derecha es que pasemos la frontera de la traición".

García-Page recuerda cómo en las últimas semanas se le ha acusado de deslealtad por el hecho de que "los diputados del PSOE no hayan votado al PP" -cabe recordar que los populares de Castilla-La Mancha llegaron a pedirle que "frenara" la investidura de Sánchez-, llamándole así la atención que "se hable del transfuguismo en este país como si fuera un caramelo".

Discrepancias con la dirección de su partido que García-Page ha expresado públicamente en numerosas ocasiones y sobre las que incide en esta particular entrevista, en la que los ciudadanos -no elegidos acaso- cuestionan al barón socialista sobre su lealtad al partido y sus contradicciones políticas al presentarse por un partido de izquierdas y estar en algunas ocasiones sus políticas más cerca de las de la derecha, a la que -le llega a decir Paco Medina, militante de la agrupación socialista de Vélez-Málaga- "da alas", así como también de criticar más al presidente catalán, Pere Aragonés, que a su homóloga madrileña, Isabel Díaz Ayuso.

Cuestiones a las que García-Page responde preguntando a José Hernández, exsecretario general de las Juventudes Socialistas de Puertollano y votante de Sumar en las últimas elecciones, si considera que "la gente se levanta por la mañana y es de izquierdas para todo o de derechas para todo", puesto que puede haber mucha gente que "a lo mejor coincide con mi planteamiento en términos de ayudas sociales, pero no coincide en mi tratamiento, por ejemplo, en las relaciones con la Iglesia". Por ello, aunque le parece bien si Sánchez o Díaz "se conforman con su 20 por ciento o su 30 por ciento", aunque subraya que él quiere "ser presidente de todos".

Otro de los asuntos que se preguntan es si Page ha sido desleal con Pedro Sánchez, a lo que el presidente castellanomanchego responde cuestionando si el partido ha sido leal al programa electoral con el que se presentó ante los ciudadanos. "Si hemos ido a pedirle el voto a millones de españoles para hacer una cosa y hacemos la contraria, ¿a quién le faltamos a la lealtad?", se pregunta.

Sobre las pretensiones del independentismo catalán de tener "privilegios" en materia de financiación, García-Page ha defendido también las implicaciones que tiene la amnistía para los castellanomanchegos -algo que la concejala de IU-Podemos en Miguelturra, Minerva del Hoyo, que le pregunta considera que no preocupa a los habitantes de la región-, al considerar "tiene mucho que ver", por ejemplo, "con las posibilidades de que en tu pueblo tengamos un centro de salud o no lo tengamos".

Preguntado así por Ignacio Blanco, un estudiante de Periodismo, si habría votado en contra de la investidura de Sánchez, García-Page asegura que "hubiera abandonado" su acta en caso de haberse encontrado en esa tesitura.

Marcha, en este caso del partido, que sí materializaba hace un mes su hermano gemelo. Una cuestión por la que también era preguntado durante la entrevista, en la que ha desvelado que intentó convencerle de que "aguantara un poco más"; y explicaba que su hermano nunca tuvo la intención de que se hiciera pública la baja en el partido, puesto que "no ha querido nunca tener proyección".

Por otra parte, y respecto a la duración que prevé para esta legislatura, García-Page considera que tendrá dos partes distintas, una "hasta que Puigdemont pase por La Jonquera, a pesar de Junqueras, tan tranquilamente", y otra "cuando ya esté aquí"; aunque dura que llegue a cumplir los cuatro años.

Respecto a su relación con el presidente del Gobierno considera que en lo relativo a política social le pone un 8 de nota, aunque admite que en cuanto a los temas de unidad nacional y acuerdos territoriales, "no creo que pase del 2". Por su parte, a su relación con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, la puntúa con un 5.

"NO SÉ POR QUÉ NO ME CREEN"

Otra de las cuestiones que se plantean a García-Page durante la entrevista es si en caso de que el gobierno no llegase a cumplir el objetivo de acabar los cuatro años de mandato y cayese Sánchez, estaría dispuesto a dar la batalla para ser secretario general del PSOE y próximo candidato a las elecciones. Una cuestión a la que el presidente de Castilla-La Mancha contesta con un rotundo "no, bajo ningún concepto", al tiempo que aclara que es algo que ya ha dicho "mil veces", "no sé por qué no me creen" -apostilla-.

Una respuesta a la que el ciudadano con el que comparte ese momento de la entrevista responde con un "puede cambiar de opinión", contestación que Page recibe entre risas.