In Género ha presentado en Cuenca los resultados de su informe.

CUENCA.- Los pisos particulares están desplazando cada vez más a los clubes de alterne como lugares en los que se ejerce la prostitución en Castilla-La Mancha -son ya más del doble-, y en algunas provincias como Guadalajara han supuesto prácticamente su desaparición. Una situación que dificulta la labor de organizaciones que trabajan por la defensa de los derechos humanos en contextos de prostitución y de trata, complicando también las condiciones de las propias víctimas ya que los pisos van cambiando, se hace más difícil su localización y están gestionados por los propios proxenetas.

Es una de las conclusiones que se extrae del informe de datos y experiencias obtenidos por la asociación In Género (Interculturalidad, Género y Diversidad) a través de la intervención directa en los lugares de prostitución de Castilla-La Mancha, con los que se pretende "visibilizar" la realidad y la actualidad de la prostitución y trata con fines de explotación sexual en la región.

Datos que se han dado a conocer este jueves en la Diputación Provincial de Cuenca, donde el responsable nacional de la asociación, Miguel Ángel del Olmo, ha detallado que el año pasado la asociación atendió en Castilla-La Mancha a 1.686 personas que ejercían la prostitución o eran posibles víctimas de trata con fines de explotación sexual. De ellas, de las que 451 estaban en Ciudad Real; 442 en Toledo; 348 en Albacete; 232 en Cuenca; y en Guadalajara 113.

Desde la asociación se ha intervenido directamente en 256 lugares de ejercicio de prostitución, de los cuales 69 eran clubes de alterne, mientras que 173 eran pisos privados, 12 casas típicas de prostitución y 2 puntos en la calle. Acciones de las cuales, han detallado desde In Género, se han derivado 5.780 intervenciones con personas que ejercen la prostitución y víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Pese a la tendencia a la baja del número de clubes de alterne, es en estos donde ejerce la prostitución el 57,8 por ciento de estas personas, mientras que el 35,9 por ciento lo hace en lugares privados; un 5,7 por ciento en casas típicas de prostitución y el 0,6 por ciento en la calle, tal y como se desprende de este informe.

Personas cuya edad media es de 35 años, según detallan desde In Género, y cuya nacionalidad es mayoritariamente extranjera -tan solo un 16,9 por ciento tiene nacionalidad española, apuntan-, siendo las procedencias más habituales Colombia, Paraguay, República Dominicana, Rumanía y Brasil.

De ellas, apuntan, más de la mitad se encuentran en situación administrativa regular y un 95,9 por ciento de estas personas que ejercen la prostitución o son víctimas de trata con fines de explotación sexual en Castilla-La Mancha tiene a su cargo familia.

Un contexto en el que desde In Género se destaca la cada vez mayor vulnerabilidad de estas personas, derivada tanto de la calificación de la prostitución como "ilícita" la publicidad por parte de la ley del 'solo sí es sí', lo cual según este colectivo hace que "los intermediarios tengan más poder", como por la "falta de apoyo" en programas de atención directa. Algo que, ha apuntado por su parte la coordinadora de In Género en Castilla-La Mancha, Belén Jiménez, "ha supuesto que los recursos que destinamos a la defensa del colectivo que representamos sean menores".

"Si los recursos especializados no llegan a las personas que atendemos, sus condiciones de vida, sus derechos e incluso sus posibilidades de dejar la prostitución serán cada vez más imposibles", ha sentenciado.