El acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos ha tenido un agrio recibimiento entre los barones provinciales del PSOE y el aparato regional del partido. Después de que Pedro Sánchez explicara que en su acuerdo para la investidura incluía la supresión de las diputaciones provinciales, los presidentes de las Diputaciones de Ciudad Real, Albacete y Toledo han salido en defensa de estas instituciones territoriales.

En primer lugar, el presidente de la Diputación de Ciudad Real, el socialista José Manuel Caballero, ha manifestado este viernes en un pleno de la corporación que no pondrá los intereses de su partido por encima de los de los vecinos de la provincia. Caballero ha criticado que su partido haya hecho “una cesión” a los de Albert Rivera, y ha recordado que el PSOE ha basado su fuerza desde su fundación en los Ayuntamientos.

No obstante, el presidente provincial reconoció que este tipo de instituciones necesitan ser modernizadas y actualizadas, pero ha recordado que estas son imprescindibles porque realizan un trabajo fundamental para los pueblos de la provincia, sobre todo los más pequeños.

También ha rechazado las acusaciones que se están vertiendo sobre estas instituciones y su ineficacia y ha recordado que la Diputación de Ciudad Real dedica más del 50 por ciento de su presupuesto a los ayuntamientos y los ciudadanos y solo el 30 por ciento a su propio funcionamiento.

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En la misma línea, el presidente de la Diputación de Toledo Álvaro Gutiérrez, destacó “el papel fundamental” que desempeña la institución provincial en apoyo a los municipios pequeños. El presidente recordó que de los 204 municipios que hay en su provincia, 180 cuentan con menos de 5.000 habitantes, y 100 de ellos cuentan con menos de 1.000 residentes.

Por eso ha recalcado el papel de las instituciones provinciales, recordando que son vitales “para la gestión, la ayuda y el asesoramiento”, y ha recordado que muchos de ellos “no podrían tener acceso a determinados servicios si no fuera por las diputaciones”.

Igualmente, el presidente provincial de Albacete, Santiago Cabañero, se mostró en contra de la supresión de las diputaciones. En declaraciones a la Tribuna de Albacete, dijo que su Diputación “demuestra día a día que es necesaria, muy especialmente en aquellas zonas más despobladas”.

Cabañero señaló que el acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos era “positivo”, pero se tendría que “debatir su estructura o composición”, defendiendo a su vez que se protejan “a los trabajadores y a los servicios que se prestan gracias a ellos”.

Todas estas declaraciones se suman a las del Presidente de Castilla-La Mancha, que advirtió que dicha supresión beneficiaría al Govern de Catalunya y sus intenciones independentistas. A las declaraciones de Page, se sumó las de las socialista Blanca Fernández, que declaró que "harían ver" a la dirección del partido "el papel esencial" de las Diputaciones.