Alejandro Ruiz solicitará hoy su baja en Ciudadanos y renunciará a su acta de diputado. | FOTO: Cortes CLM

TOLEDO.- El rumbo tomado por Ciudadanos a nivel nacional sigue dejando víctimas en el camino, la última el hasta ahora presidente del grupo parlamentario en las Cortes de Castilla-La Mancha, Alejandro Ruiz, quien este lunes presentará su renuncia a los cargos orgánicos que ostentaba -consejero general y portavoz de la Comisión de Estatutos-, solicitará la baja del partido y renunciará a su acta de diputado regional.

Asegura que se marcha a casa, que no ficha por ningún otro partido político ni agrupación de electores, y que lo hace tras haber visto desde hace tiempo cómo "la situación nacional" de la formación tenía su repercusión en el trabajo y el día a día en la región. "Llevaba tiempo que no estaba trabajando a gusto, no estaba dando todo lo que podía dar", ha recalcado Ruiz, por lo que "cuando uno llega a esa conclusión, lo mejor es irse a casa o a un sitio en el que uno pueda seguir ganándose el sueldo".

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Así lo ha señalado quien también fuera hasta hace unos meses secretario regional de Organización del partido -cargo que dejó para centrarse en la actividad parlamentaria-, en una rueda de prensa que ha ofrecido en las Cortes antes de participar en el que será su último pleno como diputado regional.

Deja así un "equipazo", como se ha referido a sus compañeros en la bancada naranja, que sin embargo ha visto cómo su trabajo en Castilla-La Mancha se ha visto influenciado por decisiones nacionales, desde "una purga" hacia determinadas personas hasta señalar qué cuestiones o no se podían llevar al Parlamento regional.

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Actuaciones a las que Ruiz ha puesto nombre, el de Pablo Sarrión, secretario de Comunicación de la formación naranja en la región, quien habría "vetado" la presencia en los medios de comunicación tanto a él como a su compañera Úrsula López.

Y es que, según el hasta ahora presidente del grupo parlamentario, esta situación habría ido más allá y trascendido incluso a las líneas políticas a seguir, marcadas por "personas del organigrama interno del partido" y no por los propios diputados, lo cual -no ha ocultado- ha generado discrepancias y situaciones "incómodas".

En este sentido, por ejemplo, ha recordado también una ocasión en la que el propio Sarrión les espetaba cómo los diputados regionales "teníamos que estar a los votos, y no traer a las Cortes cosas que no tenían ningún sentido", refiriéndose así a las políticas sociales planteadas por López. Cuestiones "importantísimas", como las relacionadas con las enfermedades mentales, la lactancia materna o la mejora de los centros de salud, una labor "innegable" ante la que "no puede llegar este personaje, que tenía que haber dimitido hace tiempo, y decir que no se puede".

"Que una persona de Madrid, que conoce Castilla-La Mancha de visita, diga que aquí tenemos que estar a los votos y no presentar este tipo de mociones, cuando hemos sido elegidos para mejorar la vida de los castellanomanchegos", ha subrayado Ruiz, "se me hace un nudo en el estómago".

Una situación que llegaba al punto en el que el propio presidente del grupo no supervisaba las proposiones planteadas al Pleno ni tampoco tenía capacidad de decisión al respecto.

Algo que no solo no le permitía seguir trabajando, sigo que afectaba al día a día de sus compañeros, por lo que ha decidido que "si yo soy el problema, si a algunas personas les molesta que siga en Ciudadanos, me voy a trabajar a otro sitio donde sí me esté ganando el pan".

De este modo, los últimos "acontecimientos" vividos en la formación naranja se han sumado a esta "incómoda" situación en la que se encontraba sumido el Grupo Parlamentario de Ciudadanos en Castilla-La Mancha.

"NO HAY NADIE A LOS MANDOS"

Alejandro Ruiz asegura que su salida del grupo y del partido "no viene marcada" por estos últimos acontecimientos, aunque no ha ocultado su opinión respecto a los mismos.

Para Ruiz lo sucedido en Murcia muestra "la línea general del partido", que a su parecer "está gobernado por personas incompetentes". Considera que allí "se ha pagado la novatada", por el "desconocimiento absoluto" de la situación de los cargos orgánicos y electos, y se ha optado por un "cambio de cromos". Algo que evidencia que "no hay nadie a los mandos en Ciudadanos".

Así, ha señalado el cambio "a dedo" de Lorena Roldán por Carlos Carrizosa en Cataluña ya fue "nefasto" y ahora, con el "juego" en Murcia, "el tiro nos ha volado la cabeza", y sin embargo "nadie ha pedido perdón, ni asumido responsabilidad" en el partido.
Y aunque todo ello "no vincula" su salida de la formación naranja -asegura-, es una realidad que "absorbe".

No obstante, Ruiz considera que Ciudadanos sigue siendo una formación "necesaria", aunque "no con las personas que ahora mismo la dirigen", y a las cuales se ha referido como "torpes, faltos de autocrítica, con exceso de soberbia y poca inteligencia en las decisiones".

"Un partido de centro, social y liberal es necesario en la política española", pero según Ruiz, con la actual dirección el partido está "abocado al fracaso, no sé si por maldad o por inutilidad", ha apostillado.

Considera que la formación naranja está "criminalizando" a quienes se van, manteniendo y teniendo "los mismos errores que hemos visto y criticado en otros partidos". Por ello para Ruiz es "un ejercicio de coherencia" el "no comulgar con las cosas que hace unos días se criticaban" de otros.

Alejandro Ruiz confirmaba así su "abandono total" de una vida política que comenzaba hace ya unos años, cuando el partido nacido en Cataluña se expandía a nivel nacional, también en Guadalajara, donde se convirtió en el primer portavoz de la formación en el Ayuntamiento.

Cuatro años de política municipal a la que se han sumado estos casi dos años como parlamentario regional, tras salir elegido como diputado por Guadalajara en las elecciones de mayo de 2019, etapa que ahora cierra para volver a ejercer su profesión, la abogacía.

No ha querido marcharse sin agradecer "las grandes muestras de apoyo y afecto" tanto a los profesionales de las Cortes como a los diputados de PSOE y PP, así como también desde su propia formación, así como de "afiliados y exafiliados" de Cs, lo cual "indica que en algún momento se habrá hecho algo bien".