El titular de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, durante una rueda de prensa en el Palacio de Fuensalida. ARCHIVO

TOLEDO.- El Gobierno de Castilla-La Mancha ya está trabajando en la elaboración de los presupuestos del 2022, que esperan aprobar en plazo. Unas cuentas que se centrarán en reforzar el estado de bienestar, paliar los efectos de la covid-19, avanzar en la digitalización y la transición verde, y en luchar contra la despoblación.

Así lo ha adelantado este jueves el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, quien ha asegurado que, tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera,  "disponemos ya de los mimbres necesarios para elaborar los presupuestos", subrayando además el clima de estabilidad política del que goza la comunidad autónoma.

En ese contexto, ha hecho referencia a los posibles "ajustes" que puede haber al no contar con un fondo covid por parte del Estado para el próximo año, afirmado que el Gobierno regional no exigirá "ningún sacrificio a los ciudadanos". Además, ha garantizado que se mantendrá los niveles de gasto en relación al covid de años anteriores.

"No vamos a escatimar un solo euro para combatir la pandemia y sus efectos derivados desde el punto de vista económico y social", ha declarado Ruiz Molina, quien tampoco renuncia a cumplir los compromisos adquiridos por el presidente García-Page con la ciudadanía.

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De esta manera, ha señalado que las próximas cuentas tendrán como prioridades el fortalecimiento del estado del bienestar, liderando el gasto sociosanitario destinado a la lucha contra la covid, y paliando los efectos adversos que la pandemia sigue provocando en las pequeñas empresas y los trabajadores autónomos.

También ha indicado que los presupuestos del próximo año aprovecharán la ejecución de los fondos de recuperación europeos para incentivar un crecimiento económico basado en la digitalización y la transición verde. Por último, las cuentas adoptarán servirá para impulsar la lucha contra la despoblación.

A pesar de los objetivos tan ambiciosos que se ha planteado la Junta, el consejero ha comentado que esperan hacerlo cumpliendo con la "máxima ortodoxia presupuestaria" y siendo rigurosos "en el manejo de los caudales públicos".