El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, a punto de intervenir en el debate del estado de la región que se ha celebrado los días 6 y 7 de octubre en las Cortes de Castilla-La Mancha. — C. TOLDOS

TOLEDO.- La vuelta a la normalidad prepandemia, con matices, está llegando a los distintos ámbitos de la vida y también se ha notado en las Cortes de Castilla-La Mancha, que este miércoles acogen la primera sesión del debate sobre el Estado de la Región y ha recuperado el bullicio en los pasillos.

Invitados a seguir el debate desde la tribuna y medio centenar de periodistas han vuelto a protagonizar los tradicionales corrillos en los pasillos del parlamento castellanomanchego, tras año y medio de restricciones en el que se han visto pocos visitantes en las Cortes.

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Entre las conversaciones de políticos y periodistas se han entrecruzado cuestiones de actualidad y muchas alusiones a los meses que han estado sin saludarse cara a cara, aunque a día de hoy los rostros siguen parcialmente tapados por las mascarillas, porque siguen siendo obligatorias en los espacios cerrados.

También en la cafetería, el ambiente ha recordado a la época anterior a la pandemia, con multitud de cafés sobre la barra, que tanto periodistas como parlamentarios toman casi al trago para continuar cada uno con su labor.

Ya dentro del hemiciclo, la vuelta a la normalidad se ha notado sobre todo en que no es obligatorio el uso de la mascarilla para quien interviene desde la tribuna de oradores, una prerrogativa que ha estrenado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que ha abierto el debate y ha pronunciado un discurso de cuatro horas y media.

En los escaños, sus señorías se han podido volver a sentar en asientos contiguos, algo que no se podía hacer desde marzo de 2020, y también el Consejo de Gobierno al completo -excepto el consejero de Fomento, Nacho Hernando, de baja por paternidad- han ocupado sus tradicionales asientos de la bancada azul.

En la tribuna de invitados, el aforo ha sido casi completo, con medio centenar de autoridades invitadas, entre los que no han faltado alcaldes de varias capitales de provincia, los presidentes de las cinco diputaciones, representantes de los agentes económicos y sociales, diputados nacionales, senadores por designación autonómica y varios expresidentes de las Cortes.

Todos ellos, tanto invitados como diputados y profesionales de la información, han recuperado una estampa precovid que no se podía ver en el Convento de San Gil desde el 12 de marzo de 2020, el jueves en que se celebró el último pleno antes de la declaración del estado de alarma.