La diputada socialista Paloma Jiménez portando el lazo morado contra la violencia de género durante el Pleno de este jueves en las Cortes de Castilla-La Mancha. - C. TOLDOS

TOLEDO.- Las Cortes de Castilla-La Mancha se han vuelto a quedar sin declaración institucional contra la violencia machista ante la falta de acuerdo entre los grupos para consensuar el texto, requisito imprescindible para que se pueda plantear, y que ya la presencia de Vox en el arco parlamentario hacía prever que en esta ocasión tampoco la habría. De hecho, ni siquiera se encontraba incluida en el orden del día del pleno celebrado este jueves.

De este modo, por segundo año consecutivo, el Parlamento castellanomanchego no ha mostrado de forma unánime, su condena a la violencia contra las mujeres y apoyo a las víctimas, como había venido ocurriendo con motivo de la conmemoración del 25N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres desde el año 1999, cuando la ONU estableció esta efeméride.

Una unidad de acción que en 2022 se encargó de romper el Partido Popular, que con la ley del 'solo sí es sí' como excusa, radicalizó su posición impidiendo que se pudiera alcanzar un consenso sobre el texto de la declaración institucional, que entonces sí se incluyó en el orden del día, aunque tuvo que ser retirado por el desencuentro entre populares y socialistas a la hora de cerrar el texto.

Entonces la composición de la Cámara era otra, con Ciudadanos como tercera fuerza en liza, y desde la que se reclamó consenso "en lo fundamental", pese a los "matices sobre cómo abordarlo" que se podían plantear, al tiempo que se recordaba que la lucha contra la violencia de género no debía ser propiedad de ningún partido ni de ninguna ideología.

Sin embargo, pese a que ya el año pasado se consideró "gravísimo" que no hubiera declaración institucional y se rompiera la unanimidad sobre la violencia machista, en este 2023 la historia ha vuelto a repetirse y, de nuevo, el Parlamento de Castilla-La Mancha no ha hecho gala de la unidad requerida.

Una ecuación en la que esta vez sí entraba Vox, cuyo negacionismo de la violencia de género no ha sido el único responsable de que se mantenga la ruptura surgida el pasado año.

Muestra de ello el cruce de acusaciones que se han lanzado a través de las redes sociales los 'números 2' del Partido Popular y el Partido Socialista en la región, tras una publicación de los socialistas en la que se señalaba a los populares como responsables de haber querido "politizar" la declaración institucional por el 25N para romper así el consenso contra la violencia machista.

"Lamentamos que hoy en las Cortes hayan impedido, junto a Vox, la unidad contra esta lacra", continuaban desde el PSOE, a lo que añadía: "Nosotros seguiremos al lado de las víctimas".

Una publicación a la que respondía la portavoz del PP en las Cortes y secretaria general del partido en la región, Carolina Agudo, quien explicaba que hace una semana se envió al PSOE una propuesta de declaración institución por el 25N "para ser consensuada". Sin embargo, apunta, "la propia portavoz socialista en la junta de portavoces ya adelantó que este año no habría consenso".

Por ello, Agudo ha pedido "seriedad" y advertido que "con el dolor de las víctimas no se juega".

Comentario al que contestaba el secretario de Organización del PSOE en la región y diputado nacional, Sergio Gutiérrez, puntualizando que "no se trata del tiempo de la propuesta, sino de la intención política del contenido".

En este sentido, Gutiérrez ha recordado cómo el PP ya impidió el año pasado la declaración institucional en las Cortes, aunque ha considerado que "después de recortar presupuestos en Igualdad, casas de acogida, quitar puntos violeta y concejalías" -como ha sucedido en los últimos meses en distintos ayuntamientos gobernados por el PP y Vox en la región-, "lo de hoy es lo de menos", ha apostillado.

Un intercambio de reproches que no ha terminado ahí, puesto que Agudo ha insistido al número 2 de los socialistas en que "se trata de defender a las mujeres". Un mensaje en el que ha recuperado el argumento de la ley del 'solo sí es sí', señalando que desde el PSOE no pueden "esconder" que votaron a favor de esta ley que "ha sido el mayor ataque a la mujer en toda la democracia". Por ello, continúa la portavoz del grupo parlamentario popular en las Cortes, "os alejáis del acuerdo". "No queréis reconocerlo ni pedir perdón", sentencia.

Un toma y daca en el que Sergio Gutiérrez apunta que se trata de defender a las mujeres de los propios populares, puesto que desde las alcaldías en las que gobiernan en Castilla-La Mancha "culpáis a las mujeres de su maltrato, habéis recortado en puntos violeta, cuestionáis las casas de acogida, quitáis el nombra a la violencia de género, invisibilizáis las campañas de prevención".

De este modo, el secretario de Organización se ha referido a las polémicas que en los últimos días han protagonizado varios ayuntamientos, como los de Quintanar de la Orden y Torrijos, donde sus gobiernos municipales de PP y Vox, decidían suprimir la expresión "contra las mujeres" y limitar a Día Internacional para la Eliminación de la Violencia la denominación de esta conmemoración en sus carteles y programas. Medida de "invisibilización" de la lucha contra un tipo específico de violencia, la que se ejerce contra las mujeres, en la que sin embargo se han visto obligados a dar marcha atrás debido a la presión social.

O a las polémicas declaraciones realizadas por la concejala de Familia en Talavera de la Reina, de Vox, afirmando que las agresiones machistas se producen porque antes "la mujer permite la falta de respeto".

Para Agudo, "toda una literatura de tuits" por parte de Gutiérrez que "quedará en nada", ha señalado, puesto que "no puede tapar la aprobación, con tu voto y el de los diputados de Page y el PSOE de Castilla-La Mancha, de la ley del 'solo sí es sí', el mayor ataque en democracia a la mujer", ha sentenciado.

Y mientras tanto desde Vox, en los que se presuponía que se podía centrar el debate en torno a la falta de unidad de acción contra la violencia machista, no solo han conseguido que no hubiera declaración institucional, sino que también han asistido en calidad de espectadores a cómo la brecha en el mensaje unánime que se había ofrecido en los últimos años se sigue agrandando.